La inversión y los seguros

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La industria aseguradora de Colombia registra una notable dinámica de crecimiento en los años recientes. Mientras que el valor de las primas reales emitidas creció en el mundo a una tasa promedio anual del 1,5% en la última década, en Colombia lo hizo al 7,1%.

Tradicionalmente el crecimiento del sector de seguros es superior al del PIB total de la economía, lo que se refleja en la mejora continua del indicador de penetración. Su nivel, que era de 1,9% del PIB en 2005, según cálculos de Fasecolda, ascendió a 2.7% en 2015. Esto ha permitido cerrar la brecha con la media latinoamericana (3,1%) y con países como Chile, que tiene uno de los indicadores más altos de la región (4.2%).

De igual forma, el indicador de densidad (primas per cápita) en moneda local presenta una tendencia ascendente; se estima que en 2015 su valor fue de $457.000. No obstante, al expresarlo en dólares, la tendencia creciente se interrumpe desde 2014 como consecuencia de la fuerte depreciación de la moneda; después de llegar a US$214 por habitante en 2013, bajó a US$166 en 2015.

La mencionada dinámica está asociada a múltiples factores: en primer lugar, a la reducción de los problemas de seguridad, reflejados en la caída de la tasa de homicidios de cerca de 70 por cada 100 mil habitantes en 2002 a 26,5 en 2015. En segundo, el alto crecimiento de la economía, que en el periodo 2000-2015 registró una tasa media de variación del PIB del 4,3%. En tercero, el aumento de la población de clase media, como resultado de la continua mejora de los ingresos y de la reducción de los índices de pobreza. Y en cuarto, el aumento de la oferta de seguros a la población, por la expansión del negocio de las empresas ya instaladas y por la entrada de nuevas aseguradoras, principalmente de capital extranjero.

La asociación entre la industria aseguradora y la inversión en Colombia tiene dos grandes canales de interés para los inversionistas: la relación de las empresas aseguradoras con los proyectos productivos y la inversión directa en el sector.

Con relación al primer canal, la industria aseguradora brinda a los inversionistas de todas las actividades de la economía un amplio portafolio de productos que les permite mitigar los riesgos que afrontan en sus proyectos.

Un ejemplo reciente es el de las obras de infraestructura de cuarta generación en Colombia. Las empresas aseguradoras han estado presentes en la fase de estructuración financiera de los proyectos mediante el ramo de seguros de cumplimiento.

Ahora que comienza la fase de ejecución de los proyectos, tendrán presencia los ramos de responsabilidad civil e ingeniería, entre otros.

Además, los ramos de seguridad social y riesgos laborales ofrecen la protección que la legislación colombiana exige para los trabajadores. También en ese canal se incluye el papel de las aseguradoras como inversionistas institucionales. El portafolio supera actualmente los $36 billones (equivalentes al 4,2% del PIB), que se invierten en una amplia variedad de títulos tanto públicos como privados.

Recientemente se modificó el régimen de inversiones para autorizar la adquisición de títulos que se emitirán en el marco de las alianzas público-privadas (APP) que desarrollan proyectos vitales en infraestructura y otras áreas. Por esta vía, empresas de diferentes sectores pueden ampliar el abanico de instrumentos de financiación de mediano y largo plazo.

Con relación al segundo canal, Colombia es una economía abierta a la inversión en prácticamente todos los sectores productivos, incluido el de seguros. En los años recientes al sector asegurador ha ingresado inversión extranjera directa, bien sea mediante alianzas con empresas existentes o mediante el establecimiento de empresas nuevas. Actualmente el 42% de las primas es emitido por las empresas de seguros de capital extranjero.

El aumento de los flujos de capital hacia la industria aseguradora colombiana se ha visto favorecido por los tratados de libre comercio y los acuerdos de protección de inversiones. Ellos dan garantías de estabilidad en las reglas de juego a los inversionistas.

También contribuyen las reformas implementadas por el gobierno orientadas a mejorar el ambiente para los negocios, como lo evidencia el ascenso de Colombia en el ranking del Doing Business del Banco Mundial. El último informe muestra que Colombia ocupa el cuarto puesto en la región en el índice total y el primero en el de protección a los accionistas minoritarios.

Por último, incide el potencial de crecimiento del sector, como se colige del nivel y la tendencia de los indicadores de penetración y densidad. Un factor decisivo es el incremento de la clase media, que viene aumentando su consumo de bienes durables y, por esa vía, su demanda de seguros.

Hay ramos regulados, como seguridad social, riesgos laborales y SOAT que enfrentan algunos retos de corto plazo; se espera que las autoridades económicas adopten las medidas pertinentes para superar los problemas actuales. Pero también hay expectativas muy positivas sobre otros ramos como el seguro catastrófico para el sector agropecuario y los relacionados con la estrategia del gobierno nacional de protección financiera frente a desastres naturales, para mitigar el impacto en las finanzas públicas.

En síntesis, la industria aseguradora cumple un rol importante en la formación de capital en Colombia, pues es un agente que contribuye al crecimiento de la inversión al mitigar sus riesgos implícitos, y es un sector que viene aumentando su oferta por cuenta de los crecientes patrimonios comprometidos en la actividad.

Jorge H. Botero, presidente ejecutivo de Fasecolda.

 

Fuente: http://www.fasecolda.com/index.php/sala-de-prensa/noticias/2016/junio/sector-junio-16-2016/